Camillas para masaje

Tipos de camillas para masaje

¿Estás deseando adquirir una buena camilla en la que poder descansar plácidamente mientras recibes un agradable masaje? ¿Eres masajista profesional y estás buscando la camilla que mejor se adapte a tus necesidades personales y a las de tus clientes? Sea cual sea tu situación, lo cierto es que necesitas información fidedigna acerca de qué utensilio adquirir para cubrir una necesidad básica: el descanso del cuerpo.

¿Qué tipo de camillas no debo escoger?

Actualmente, existen en el mercado multitud de camillas diferentes que atienden a usos muy específicos; por lo que debes tener cuidado al elegir aquella que realmente cumpla los requisitos que tú exiges. Para empezar, deberías olvidarte de las camillas estéticas que no han de usarse bajo ningún concepto para la realización de masajes. Tal y como su propio nombre indican, estas herramientas de trabajo han sido exclusivamente diseñadas para llevar a cabo actividades estéticas y no masajes propiamente dichos. No olvidemos que es la salud de tu paciente la que está en peligro, así que no te la juegues.

¿Camillas fijas o plegables? El gran dilema

Como decíamos, existe una amplia gama de herramientas a tu disposición y solo debes elegir aquella que mejor se adecue al uso que vayas a darle. Para empezar, si ya te has planteado la cuestión de adquirir una camilla fija o plegable, ¡desde aquí queremos sacarte de dudas!

Si tu trabajo implica desplazarte continuamente y no estar demasiado seguro del espacio que tendrás disponible para realizar tu trabajo; sin duda comprar una camilla plegable es la opción más segura y cómoda para ti. Este tipo de camillas, que solo pesan entre 10-20 kg, están fabricadas con materiales muy ligeros como lo son la madera y el aluminio; por lo que te resultará más o menos fácil trasladarlas de un lugar a otro. Otras de sus ventajas son que pueden plegarse fácilmente, ajustarse a diferentes alturas y además son especialmente económicas.

Si, por el contrario, no trabajas a domicilio y no tienes la necesidad de transportar tus utensilios de trabajo, sería más conveniente que te inclinaras por una camilla fija. De esta manera, podrás localizar tu camilla en un lugar definitivo e inamovible. La única desventaja con la que cuenta es que su altura no es ajustable, aunque sí lo es el respaldo, la cabeza y los pies. A fin de cuentas, lo más importante es que gozarás del beneficio de poseer una camilla estable y confortable.

Otro tipo de camillas

Por otro lado, encontramos otro tipo de camillas que también pueden resultarte altamente efectivas como lo son las camillas eléctricas e hidráulicas.

Las camillas eléctricas son aquellas que poseen una serie de motores eléctricos y que posibilitan regular la posición y la altura de una forma sencilla y carente de esfuerzos. Se trata de la camilla más cómoda del mercado debido a sus características, es decir, a causa de los motores que pueden ajustar la posición del cliente. Además, son las que poseen los diseños más modernos, de modo que modernidad y comodidad ¡dos en uno!

Las camillas hidráulicas son aquellas que se valen de un sistema hidráulico para ajustar su altura. Además, poseen reposo de pies y cabeza graduable de forma manual pero su ventaja es que no dependen de un suministro eléctrico ni de un tipo de mantenimiento especial; solo debes engrasarla de vez en cuando para que permanezca en perfectas condiciones de uso.

Evidentemente, la única desventaja de estas dos últimas camillas es su elevado precio en relación a las anteriores por los servicios extras que incluyen. No obstante, ¡elige la que sea más interesante para ti!