Masaje linfático

Masaje sistema linfático

En el año 450 a.C, Hipócrates pudo percatarse de que existía un sistema linfático en el cuerpo humano. Años más tarde, diferentes anatomistas, entre los que se encontraba Gaspar Asseli, confirmaron esta teoría.

No fue hasta el año 1651 que se procedió al estudio de sus conductos, descubriéndose así que este sistema se encontraba situado cerca del ombligo. Más de 200 años más tarde, en 1892, el masaje linfático empezó a hacerse conocido. Gracias a él se podía drenar el exceso de líquidos que el cuerpo tenía retenidos.

A día de hoy, gracias a los métodos más perfeccionados que existen, miles de terapeutas lo utilizan en todo el mundo.

¿En qué consiste el masaje linfático?

Gracias a esta terapia circulatoria se pueden tratar diferentes lesiones por medio de ejercicios indoloros para la persona que lo recibe, haciendo que la circulación sanguínea mejore.

Cuando el organismo retiene líquidos corporales, se puede padecer linfedema, es entonces cuando el profesional de esta disciplina estará encargado de localizarlo y tratarlo. Para ello, se ayuda de diferentes técnicas que tienen que ver con la compresión y el masaje.

Beneficios del masaje linfático

Al ser un buen tratamiento para la piel, la circulación de la sangre se favorece, evitando que puedan aparecer arrugas o bolsas.

Si estás pensando en someterte a una intervención de cirugía estética, puede contribuir a que los tejidos se curen de una forma más rápida y natural. Además, evita que se formen edemas y reduce la sensación de dolor gracias a su acción sedante.

Reduce la inflamación linfática

El cuerpo estará más protegido, gracias a que se producen más defensas, evitando así que puedas padecer algún tipo de dolencia y/o resfriado

Al producir un efecto de relajación a las personas que lo reciben, es una de las opciones más recomendadas para aquellos pacientes que sufran de situaciones de estrés.

Tipo de formación para masaje linfático

Es extremadamente importante que las personas que realizan el masaje linfático sean profesionales y fisioterapeutas expertos. En el caso de que se aplique mal pueden existir problemas graves que afecten a la salud del paciente. Por ello, realizar un curso de drenaje linfático puede ayudarte a conseguir tu objetivo.