Masajista reflexología

Masajista reflexólogo

La formación en reflexología es un complemento formativo que permite a los masajistas ampliar o complementar sus terapias manuales, adquiriendo técnicas de perfeccionamiento y precisión que se aplican específicamente a las palmas de pies y manos y al rostro o cara.

El campo de trabajo del masajista en reflexología recae dentro de la práctica del quiromasaje. Este tipo de masajes permite tratar y aliviar dolencias musculares, mejorar la capacidad elástica de los músculos o aplicar técnicas de estiramiento, entre otras.

¿Dónde se puede estudiar el masaje de reflexología?

Formarse en este área implica la realización de una formación específica para conocer la anatomía de las zonas a tratar y las técnicas concretas a emplear.

La duración de la formación en masajes de reflexología varía en función de la variedad de técnicas estudiadas y la profundidad de los contenidos, y de si se trata de un complemento para el profesional o una capacitación o especialización completa.

En cualquier caso, la formación mínima para dedicarse profesionalmente al masaje de reflexología suele implicar entre 60 y 90 horas lectivas.

Los cursos avanzados requieren una formación de 60 horas adicionales y están orientados a aquellos profesionales que quieran profundizar en la materia, ya sea para adquirir una mayor cantidad de conocimientos y ténicas de reflexología o una formación más específica en un tratamiento concreto. Muchos cursos avanzados están enfocados a un tipo de técnica o a un sector concreto de personas a tratar, como, por ejemplo, la reflexología aplicada al deporte, reflexología facial o la reflexología aplicada a bebes y niños.

En todos los casos la formación de masajista en reflexología debe incluir sesiones teórico-prácticas y se puede adquirir en escuelas de formación de masajistas o en centros específicos como el Instituto de Reflexología.

¿Qué hace un masajista de reflexología?

Con el empleo de técnicas de reflexología el masajista estimula las zonas reflejas (en pies, manos y cara) del cliente. Esto permite aliviar dolencias como la cefalea, los dolores causados por la menstruación, el estreñimiento o dolores musculares de cuello y espalda.