Tatamis para masaje

¿Qué es un tatami y para qué sirve?

En la cultura japonesa, un tatami es un tipo de esterilla compuesta por paja de arroz que recubre el suelo de las casas asiáticas otorgando no solo una calidez palpable al inmueble sino además una poderosa firmeza. Además de eso, el tatami suministra una sensación de gran comodidad al pisar por la superficie cubierta por esta peculiar moqueta.

Posteriormente, el tatami fue comiendo terreno en diferentes áreas -no solo en la doméstica- hasta convertirse en el rey de las artes marciales. Pues, el tatami es la superficie donde se baten competiciones de distintas modalidades de este conocido deporte; y ya incluso fuera de Japón todo el mundo puede asociar su nombre con el mundo de los deportes de contacto.

El tatami como elemento de masaje

En Occidente, el tatami también ha logrado hacerse un hueco como lugar en el que dar y recibir masajes de toda índole; al igual que otros elementos terapéuticos como pueden ser las camillas o los futones tradicionales japoneses. Y de la misma manera que éstos, el tatami puede ser empleado como zona de estiramientos, meditaciones o práctica de ejercicios de yoga o pilates.

Actualmente, muchos tatamis se hallan compuestos por materiales sintéticos y su uso es bastante cómodo. De hecho, puede resultar incluso más manejable que los futones o las camillas debido a su ligero peso y al hecho de que pueden colocarse rápidamente sobre el suelo sin ocupar demasiado espacio.

¿Qué tipos de tatami para masajes podemos encontrar en el mercado actual?

Hoy en día, existen diferentes tipos de tatamis que pueden adecuarse perfectamente al tipo de masaje que buscar realizar. Se trata de elementos extremadamente confortables tanto para el masajista como para el cliente, convirtiendo el masaje en una experiencia innovadora e inolvidable. Ya que, ¿a quién no le gustaría disfrutar, por ejemplo, de un masaje japonés tumbado sobre un tatami tradicional?

Los tatamis thais enrollables son el tipo de tatamis de masaje más comunes. Se pueden encontrar en diferentes colores y tamaños y están especialmente indicados para los estudiantes o expertos en masaje tailandés. Poseen una serie de correas para recoger el tatami fácilmente que lo convierten en una pieza sumamente sencilla de transportar. Además, al ser tan ligeros, su traslado no solo no resulta una difícil tarea sino que convierte en un ejercicio agradable de realizar.

Los tatamis japoneses hechos de algodón son una opción a tener muy en cuenta. Sirven para realizar toda clase de masajes orientales y quienes lo han probado dicen que es una vivencia especialmente única.

También podemos encontrar lo que se denomina como alfombra-tatami para masajes hecha de polipiel y que puede plegarse hasta en 4 partes distintas en cuestión de segundos. Su uso, por lo tanto, resulta extraordinariamente práctico y efectivo, sobre todo si no dispones de demasiado tiempo para dedicarle a tu práctica de ejercicios o tabla de masajes. Estos tatamis pueden colocarse directamente sobre el suelo y están indicados principalmente para practicar shiatsu.

El tatami shiatsu es otro modelo de tatami confeccionado casi exclusivamente para la práctica del shiatsu o digitoterapia, una terapia de medicina alternativa de tradición milenaria. Al igual que el resto de tatamis, su uso es simple y tremendamente cómodo.

Si estás buscando un buen tatami para practicar diferentes técnicas o masajes, en internet existe una gran variedad de esterillas que adquirir a distintos precios, en función de los materiales empleados. Así si eres masajista o terapeuta y quieres sorprender a tus clientes con una sesión especial, no dudes en adquirir cuanto antes alguno de estos productos tan sofisticados.