Velas para masaje

Tipos de velas para masaje

Las velas para masaje, además de ser un deleite para los sentidos, pueden suplir o complementar tratamientos estéticos.

Velas para masaje hay muchas, aunque todas deben tener en común un punto de fusión bajo, no superior a los 40 ºC, para no producir quemaduras en la piel cuando se vierten fundidas. Lejos de las velas empleadas en BDSM, con puntos de fusión que no llegan a producir quemaduras importantes pero sí tienen un riesgo, toda vela de masaje cuida la piel por su formulación a base de cera de soja, mantecas vegetales y aceites esenciales.

Jugando con las formulaciones se pueden encontrar velas de masaje aptas para las pieles más delicadas, que se funden a 35-37 ºC. Siempre será imprescindible hacer la prueba de alergia en una zona pequeña en caso de no haber probado antes alguno de sus ingredientes. En caso de alergia, los aceites esenciales suelen producir reacciones tópicas importantes. La manteca de karité, otro ingrediente bastante frecuente en este tipo de velas, está desaconsejada en personas alérgicas al caucho.

Una vez descartadas las posibles alergias que puede ocasionar cualquier cosmético, todo en las velas para masaje con beneficios. Libres de parafinas, que disparan el punto de fusión de la mezcla, el líquido que se obtiene al dejar que la mecha de la vela prenda durante unos minutos es un tratamiento cosmético nutritivo y aromático, en general de lenta absorción por la piel, lo que lo hace perfecto para recibir largos masajes que pueden ir desde el masaje relajante hasta el descontracturante. Por supuesto, también hay velas de masaje pensadas para ser usadas en la intimidad, si bien jamás deben ser usadas como lubricantes.

Las velas para masaje no pueden suplir a un lubricante por ser incompatibles con preservativos pero, más importante, porque su formulación está pensada para el uso sobre piel sana, no sobre heridas ni mucosas. Muy pocos aceites esenciales pueden usarse en mucosas y siempre muy diluidos, de manera que no se aprecia apenas aroma. Las velas de masaje dejan tras su uso un agradable perfume en el cuerpo que perdura al menos un par de horas. Son perfectas para usarlas antes de irse a dormir.

La baja temperatura que alcanza la vela al fundirse garantiza que los aceites esenciales que aportan el aroma y propiedades cosméticas adicionales no se vean alterados por el calor ni que puedan producirse vapores irritantes. El punto de fusión cercano a la temperatura corporal asegura que una vez se ha vertido un poco del producto sobre la piel éste no se vuelva a solidificar ni siquiera si no se realizara el masaje.

¿Qué tipos de velas para masaje existen?

La elección de unos aceites esenciales u otros junto con su concentración en el producto final permite hablar de varios tipos de velas para masaje:

  • Velas con un fin cosmético. Por definición, todas las velas de masaje lo son, pero si se añaden aceites esenciales de rosa, manzanilla o lavanda se obtiene un tratamiento para las pieles sensibles o irritadas, además de un aroma muy relajante.
  • Velas de masaje relajantes o energizantes. Las relajantes resultan ser un buen tratamiento para la piel reactiva, mientras que las energizantes se formulan con notas herbales y, sobre todo, cítricas. Los aceites esenciales cítricos son fotosensibles, por lo que en caso de no aplicarse de noche, tras su uso no debería exponerse la zona de la piel masajeada al sol salvo con una buena protección solar.
  • Velas de masaje para uso en pareja. Con notas florales y avainilladas o con un toque de canela, son las velas que permiten mayor variedad en tanto en la composiciónd e la matriz del cosmético como en los aromas a elegir. Al fin y al cabo, en la variedad está el gusto.
  • Velas de masaje para músculos doloridos. Un tipo diferente de vela de masaje, donde el aroma final no es importante. Estas velas se emplean para aprovechar los beneficios del calor junto con los de un masaje descontracturante o, incluso, de fisioterapia.
  • Velas de masaje muy perfumadas. Con una mayor concentración en esencias, dejan un aroma con mayor estela y permanencia que las demás. Suelen ofrecerse en versiones masculinas y femeninas, emulando perfumes clásicos. Constituyen un subtipo dentro de las velas de masaje de uso cosmético que merece un apartado propio por haber sido formuladas para satisfacer a un tipo de usuario muy concreto. Pueden emplearse antes de un perfume con notas olfativas acordes, para potenciarlo, pero suelen usarse como sustituto del propio perfume y de las lociones corporales aromatizadas.